Tu estilo a juicio

Que no os confunda el título. No sé en qué categoría meter esta entrada, si bien voy a hablar de moda, el tema es otro. De un tiempo a esta parte me vengo fijando en tres mujeres con carreras profesionales brillantes de las que se habla, para bien o para mal, más de su forma de vestir que de su trabajo. Han ocupado muchos titulares en prensa y han sido noticia en televisión, cada una por motivos distintos pero con un nexo común. Para descubrir cuál es, sólo tenéis que seguir leyendo.

Mercedes Alaya, Yuja Wang, Fleur Pellerin

Mercedes Alaya. Titulada en Derecho por la Universidad de Sevilla y titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla desde 1998. Jueza de larga trayectoria que copa la atención mediática desde que comenzó a instruir el caso de los EREs en Andalucía. Sus entradas y salidas del juzgado son comentadas y buscadas a diario. Artículos en prensa alaban su belleza, su físico, su elegancia y su acierto al elegir tal o cual prenda y le dedican calificativos, bastante desafortunados, como “maciza con mazo” o “la jueza de porcelana”. Tanto es así, que incluso tiene un Club de Fans en Facebook con más de 40000 seguidores. Resulta cuando menos sorprendente, que su propia imagen pueda eclipsar su trabajo como jueza. Es normal que el aspecto físico de un personaje público trascienda, ya sea un juez, un político o un escritor, pero ¿es necesario llegar a estos límites? Estaremos de acuerdo en que de ser un hombre el que llevase este caso no hubieran transcendido tanto sus estilismos a la entrada del juzgado. Supongo, (espero) que muchos de los comentarios que se vierten sobre ella, se hagan sin mala voluntad pero creo que hay un trasfondo rancio en todo esto que no deja de incomodarme.

Jueza Mercedes Alaya

Yuja Wang. A sus 26 años ya se ha permitido decirle no a la Filarmónica de Berlín porque el repertorio no era de su agrado. Empezó a tocar el piano a los 6 años en su ciudad natal Beijing que abandonó a los 16 para estudiar en el Conservatorio de la Universidad Mount Royal, en Canadá. Su virtuosismo y gran talento con el piano han pasado a un segundo plano en sendas ocasiones al ser noticia por su forma de vestir moderna y desenfadada nada usual en los conciertos de música clásica; demasiado provocativa para según quienes. Yuja sale al paso respondiendo segura: “considero más ridículo parecer una chica del siglo XVIII que una persona moderna”. Probablemente, elegir vestidos mini y ajustados en lugar de ir de negro hasta los tobillos no genere la simpatía de los sectores más conservadores de la música clásica, pero por otro lado, puede que su estilo en el escenario acerque a otro público distinto a la música clásica. Se ponga lo que se ponga, merece la pena escucharla. En este vídeo vestido rojo y tacón de aguja mediante, interpreta majestuosamente una pieza de Tchaikovsky.

Yuja Wang

Fleur Pellerin. 38 años, ministra delegada para las Pymes y la Economía Digital de Francia. Nació en Seúl pero a los pocos meses de vida fue adoptada por un matrimonio francés. Estudió en un colegio franco alemán y se graduó dos años antes que sus compañeros, a los 16. Después pasó por la Escuela Nacional de Administración, la Facultad de Ciencias Económicas y Comerciales, y el Instituto de Estudios Políticos de París, tres de las más prestigiosas escuelas de Francia. A los 26 años ya era magistrada del Tribunal de Cuentas y a los 28 fue nombrada auditora externa de la ONU en Irak, Nueva York y Ginebra. Un currículum envidiable pero no me preguntéis cómo ni porqué tuve noticia de ella, a raíz de asistir con minifalda a un consejo de ministros. Entiendo que no es algo muy frecuente, los políticos suelen vestir de forma seria y aburrida, pero de ahí a cuestionar su valía para el cargo por ponerse una falda algo más corta de lo normal, hay un trecho; más aún, con semejante trayectoria profesional. Además de aguantar el chaparrón ha tenido que responder a preguntas de periodistas tan impertinentes como: “¿Por qué crees que has sido elegida para el cargo? ¿Por ser guapa o por pertenecer a una minoría étnica?”. ¿Os imagináis a un periodista preguntándole a un ministro si cree que ha sido elegido para su puesto por su cara bonita? Yo no.

Fleur Pellerin

Ser un personaje público te asegura ser objeto de todo tipo de críticas y comentarios, en eso estamos de acuerdo, pero cuando las críticas o el acoso mediático vienen por circunstancias ajenas a tu profesión debe ser muy difícil digerirlas. A todas luces estas críticas son más incisivas cuando hablamos de mujeres. No estoy segura de que se trate de machismo, al menos no sólo de eso, probablemente haya mucho de prejuicios y estereotipos anclados en el pasado.

¿Creéis que los medios explotan de forma exagerada la imagen de algunas mujeres influyentes? ¿Diríais de una ministra que es menos apta para su puesto por llevar una minifalda? ¿Pensáis que se castiga más de “lo normal” (periodísticamente hablando) a mujeres de éxito físicamente atractivas? Contadme vuestras opiniones porque yo, sinceramente, a veces no sé qué pensar.

5 pensamientos en “Tu estilo a juicio

  1. Una comparación muy interesante! Coincido contigo especialmente en el caso de Yuja Wang, es genial su cita. Los vestidos que elige (llega a cambiarse de estilismo durante el descanso del concierto) no son nada aburridos, como suele suceder en las elecciones estilísticas de la mayoría de pianistas. Si ella quiere lucirlos, ¿por qué no hacerlo?

    PD: Yo aún tengo que averiguar cómo es capaz de usar el pedal del piano con Louboutin de 15 cm

    • Muchísimas gracias por pasarte y comentar, no sabes la ilusión que me ha hecho, sigo tus blogs y da gusto leerte, eres una fuente de sabiduría “fashionista”.

      Saludos

      PD: lo de los Louboutin yo tampoco lo entiendo 😉

  2. Pues con el debido respeto, veo mucha intolerancia en tus comentarios gely.

    A mi me encanta el vestido provocativo de la pianista china, pero el hecho de que a algunos ( incluso a mi, y mira que me encanta que una mujer que pueda lucirse, lo haga) les parezca demasiado provocativo no por ello te da derecho a criticarles y a prsentarles poco menos que como sujetos del medievo. La propia pianista dice una soberana gilipollez con eso del siglo XVIII, y Vd tampoco está muy afortunada diciendo que si parece que algunos exigen que “vaya tapada hasta los tobillos”. Quién demonios ha dicho eso? Es que por el hecho de que una persona opine que es demasiado corto e inapropiado en ese contexto ( no hablamos evidentemente cuando se va por la calle) automáticamente ha de ser rdiculizado como ultraconservador?

    Hablan de tolerancia y respeto pero luego estigmatizan a cualquiera que opine diferente, como si hubiera dich que ha de ir poco menos que en burka. Yo tengo una sensación contradictoria, por un lado me encanta que una mujer guapa y sexy tenga además muchos otros talentos ( musical, literario, científico, el que sea) , porque desmiente frontal y radicalmente el tópico de que las guapas y/o exuberantes son tontas, y por otro creo aun gustándome que se sientan sexys y logocen con alegría, sensualidad y seguridad, que ese atuendo está fuera de lugar en los lugares de trabajo. Porquer adema´s puede despistar a los músicos ene ste caso, y que se les desafine una nota..:), decir esto ya te convierte en “según qué” o en un machista? o en un pervertido? pero nos hemos vuelto locos o qué?Yo es que flipo, ni que fuésemos de piedra, si le parece no miramos ahí sino a la pared de enfrente. La misma cantante SABE Y DISFRUTA de su poderoso atractivo, y le encanta ser deseada. Lo dicho, va tan provocativa y tenemos que ser “neutros y asépticos”. De aurora boreal.

    ES más, para la chica esta es incluso contraproducente porque, aun siendo una fuera de serie, muchos nos vamos a fijar más, y es inevitable, en su belleza y su tipazo, que en su talento musical. Si esto es ser un promate, pues nada, la inmensa mayoría de tíos somos unos primates( y lo somos en cierto modo, perono tanto).

    Un cordial saludo

    P.D_ Y en cuanto a talento y pído musical, no e sporque yo lo diga, pero tengo un oido portentoso, saco canciones en flauta y piano ipso facto, como si la música fluyera por mis venas como el agua de un caudaloso río. Lamentablemente, no lo he aprovechado como debiera.

  3. Ultraconservador y carca será, en efecto, el que diga que en todo lugar, tiempo y circunstancia, la mujer ha de ir tapada de arriba a abajo o casi.

    Pero es que nadie en su sano juicio dice eso.

    Buenas noches

  4. “pero por otro lado, puede que su estilo en el escenario acerque a otro público distinto a la música clásica”..

    jajaja, esto es antológico, nos ha jodido que contribuirá a acercar a la música clásica a “otro tipo de público”.

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