Sobre los sueños

Pues podríamos decir aquello de “no estaba muerta estaba de parranda”, diez meses ya desde la última entrada y no es que no haya tenido ganas de escribir ni temas que comentar pero la verdad muchas cosas han cambiado (afortunadamente) desde mi última entrada en el blog.

La entrada de hoy va sobre los sueños, más en concreto de los sueños cumplidos. Hace como unos cuatro años, un buen amigo que estudiaba Comunicación Audiovisual (¡Hola Luchi!) eligió como proyecto fin de carrera de fotografiar a amigos cumpliendo un sueño. A los elegidos nos mandó un e-mail preguntando sobre nuestros sueños, había que pensar algo que de verdad nos ilusionase e intentar plasmar el sueño en una fotografía. Por aquella época yo andaba en un contrato intermitente de un trabajo en el que estaba a gusto por los compañeros pero al que no veía futuro. Yo estaba feliz, de todos los trabajos que he tenido he aprendido algo, hasta de los más ingratos.  A parte de ello, estaba en una época en la que terminar la carrera había dejado de ser una prioridad y hasta dudaba de mi capacidad para poder terminarla. Me llevó muchos días sacar en claro cuál era mi sueño. Cuando me veía a mi misma intentando descifrar cuál era mi sueño me sentía ridícula. ¿Cómo puede ser? La gente tiene muchos sueños, ¡hacen hasta listas!, ¿será que no soy una persona ambiciosa? ¿acaso no tengo metas en la vida? Visto está que la ambición no es lo que me mueve.

Yo, posando casual

Pues bien, tras mucho deliberar, llegué la conclusión de que uno de mis sueños era trabajar, pero trabajar en una empresa grande, una multinacional, y viajar, viajar para formarme, crecer, ir a cursos, ferias y congresos. El siguiente reto era poder plasmar eso en una fotografía. Una fría tarde de enero me llamó mi amigo: “Gely, coge una maleta, tu portátil y vístete como si trabajaras en una oficina”. Y así es como terminé en la puerta del hotel más lujoso de Murcia posando con una maleta vacía y un portátil sin batería.

La foto quedó preciosa (gracias Luchi), mi look más de azafata de vuelo que de ingeniera, y lo mejor es que cada vez que me veo, me sale una sonrisa. Ahí estoy yo, cumpliendo un sueño. Y mejor aún, después de esa foto, aprobé las asignaturas que me quedaban, trabajé de becaria en mi universidad 10 meses y en otros sitios más (mi vida laboral parece un chiste), junté muchos euros para poder irme una temporada a Alemania, me fui, aprendí alemán, encontré una empresa alemana (¡gracias Alberto!) para poder hacer unas prácticas (puedo escribir una tesis sobre “ser becario”, probablemente lo haga) , regresé a España, volví a trabajar (¡gracias Apple!), presenté mi proyecto fin de carrera y empecé a buscar trabajo, hice bastantes entrevistas, and finally…

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No pretendo con esto decir que si quieres puedes, y que cualquier sueño se puede hacer realidad, que para eso ya tenemos a Mr. Wonderful, pero hay etapas en las que no se ve nada claro qué pasos debemos dar, o qué decisiones tomar para avanzar en la dirección correcta pero, afortunadamente, con el tiempo, el puzzle encaja y estás donde querías estar. El camino más corto entre dos puntos es la línea recta pero las curvas también tienen su gracia. Y además, los sueños, sueños son, si no se cumplen tampoco pasa nada, lo bueno es que van cambiando con nosotros, evolucionando, lo que hace unos años deseabas puede que ahora no te motive nada. Así que nada, yo mientras pueda disfrutaré del mio y pondré semillas para que crezcan otros nuevos.

PD: hoy estaba muy quemada y necesitaba escribir de algo que me pusiera de buen humor, escribir es terapéutico :).

 

Un pensamiento en “Sobre los sueños

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