¡Preparados, listos, ya!

Pues aunque parezca mentira estamos a tan sólo dos semanas de dar carpetazo a este 2012. Y con el fin de año llegan numerosas fiestas, comidas y cenas, en las que hay que arreglarse un poco más de lo normal y desempolvar vestidos y corbatas. Atrás quedan esos años en los que (al menos yo) preparaba el vestido con meses de antelación, pedía cita en la peluquería para hacerme un moño (todos tenemos un pasado) y me ponía de purpurina hasta los ojos cuál “brasileira” en Carnaval.

Superados estos años de euforia y novedad, una se lo empieza a tomar con más tranquilidad: empieza a buscar menos “brilli-brilli” y comprarse un vestido o conjunto más ponible y reutilizable. Así que os dejo con algunas opciones para ir hecho un pincel a todos los eventos navideños. ¡¡Arriba la pestaña!!

Los tres vestidos de chica que os muestro son de Nastygal, una tienda online que nos llega desde la soleada California. Envían a casi todo el mundo, a España en particular, por 15$.

Soy un angelito: un vestido blanco, con mangas y espalda de encaje que bien podría haber inspirado el villancico: “Dime niño de quién eres todo vestidiiiito de blanco”. Su precio 38$ que al cambio vienen a ser unos 30 euros. El color blanco es un poco arriesgado pero a la vez lo hace más ponible de cara a fechas menos frías.

Ideal con: sandalias y complementos dorados.

Soy una chica dura: propuesta totalmente distinta, en negro, de cuero y con tachuelas en la cintura. Sobre los 70 euros al cambio. Sólo apto para atrevidas.

Ideal con: unos buenos botines.

Soy una diva: la tercera y última opción es una oda a las amantes de la lentejuela, diosas del cardado y fans de Sara Montiel. Una vez al año no hace daño, así que ¿por qué no?

En verde botellanegro o violeta. Vestido o mono, con cualquiera de ellos serás la reina de la fiesta.

 Las propuestas para chicos van a venir de la mano de ASOS.

Soy un machote: traje de chaqueta en color negro con su chaleco incluido para darle un toque de masculinidad. Camisa blanca impoluta, bien planchada y zapatos de cordones relucientes. No falla.

Soy un caballero: esmoquín clásico y pajarita para ser el “gentleman” de la fiesta. Prohibido quitársela y hacer el mamarracho con ella.

Soy indie y no lo puedo remediar: si lo tuyo no son los trajes de chaqueta tradicionales, ni las corbatas, y quieres ir bien vestido pero con tu toque, un traje entallado de un color burdeos, por ejemplo, hará que no pases inadvertido.

Yo por mi parte estas fiestas tiraré de fondo de armario, y vosotros ¿vais a estrenar modelito? ¿Lo tenéis ya? ¿O esperaréis al último momento?

Un beso, espero vuestros comentarios. ¡Nos leemos!

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